viernes, 19 de febrero de 2010

Pérdidas desesperadas

Si algún día decidieras escaparte por alguna grita del olvido, desaparecer de las calles, de la ciudad, de la impasibilidad del calendario, te buscaré.
Te buscaré en el aire de todos los lugares en los que creí enloquecer, es su asfixia. Detrás de cada carcajada, de cada risa incompleta. Detrás de la ingenua sencillez de cualquier gesto.
Te buscaré en el verde de Abril, en el primer sol de Septiembre. Cuando se incendie el mar y ardan las farolas. En el abismo de cada noche.
Te buscaré en el tedio de las tardes de domingo. En el aliento tembloroso que tirita tras los cristales ahumados, revolviéndose entre mantas de lana. Cuando suene la radio, llore alguna guitarra y me contamine el olor a café.
Te buscaré dentro de mis letras y en el absurdo caos de tu nombre. Debajo de papeles perdidos y fotografías envejecidas de tanto desesperarte.
Te buscaré por aeropuertos, andenes de tren y dársenas, como quien aún no ha perdido la esperanza de poder llegar a tiempo. Conduciré por carreteras cortadas, direcciones prohibidas, callejones tapiados y ni si quiera así mi pecho se declarará rendido.
Te buscaré incansable cuando cierren los bares, en ese momento en el que se busca a tientas el calor de una voz. En cada soportal de vuelta a casa, justo en ese instante en que las ciudades parecen volverse más crueles e insípidas aún.
Te buscaré entre los miles de habitantes de una ciudad vacía. En cada vida, cada pupila, cada boca, sintiendo la impotencia y la plenitud de ser capaz de latir sólo de una manera.
Te buscaré más allá de los mapas, del tiempo. Más allá del más allá. Donde no existen realidades ficticias ni el polvo de los segundos. En ese panteón que algunos llaman recuerdo.

Y quizá, entonces, haya empezado a encontrarte.

2 comentarios:

sueño dijo...

En ese panteón que algunos llaman recuerdo...


puf... vuelves a lo grande, y no me esperaba menos.

Porqué me veo tan reflejado en tus escritos???

un beso, precioso, (como siempre)

Porcelana dijo...

Me encanta, absolutamente. Sobre todo esta parte: "Detrás de cada carcajada, de cada risa incompleta. Detrás de la ingenua sencillez de cualquier gesto."

No sé cómo lo haces, pero todo todo lo que te he leido me ha parecido precioso. Publicas poco, pero cuando lo haces merece la pena :)